PRINCIPIOS ÉTICOS PROPUESTOS POR PARTIDO CONTIGO MÁS PARA UNA LEGISLACIÓN QUE PROTEJA LA VIDA HUMANA

1.- Todas las políticas, legislación, acciones y decisiones con alguna relevancia bioética propuestas, apoyadas o ejecutadas por el partido CONTIGO MÁS, se regirán por los principios de la Bioética Personalista, manteniendo como criterios rectores impostergables: la protección y promoción de la vida física y la dignidad personal de todo ser humano, como algo valioso en sí mismo y de interés social, independientemente de su edad, estado de salud, sexo, raza, condición social, mayor o menor autonomía o dependencia, perfección genética y sin perjuicio del modo como haya venido a la existencia física, hasta la muerte natural, por el mero hecho de pertenecer a la especie humana.

2.- Poseen la dignidad personal de los individuos de la especie humana todos los seres vivos que participan del patrimonio genético de nuestra especie. Toda vida humana posee una idéntica dignidad. En caso de duda respecto de la condición humana de cualquier creatura, toda práctica investigadora, clínica o actividad social o industrial sobre los seres vivos, humanos y no humanos, quedará limitada por el principio bioético de la precaución que establece la prudente abstención de conductas que pudieran infligir cualquier daño a un ser que pudiera pertenecer a la especie humana.

3.- La vida física de todo individuo de la especie humana es siempre valiosa, inalienable, indisponible, inviolable e intangible, constituyendo un bien jurídico primario, básico y fundamental de carácter irrenunciable, que nunca puede ser utilizada como medio para ningún fin.

4.- Toda vida humana es vida personal, por lo que ha de ser promovida, defendida y garantizada desde su inicio, en su continuidad biológica, y hasta la muerte natural, sin perjuicio de que manifieste o no, de modo temporal o permanente, alguna de las cualidades o atributos naturales de la personalidad.

5.- La vida humana es underecho fundamental, sobre el que se asientan el resto de los derechos y libertades, por lo que ha de considerarse prioritario. La vida de todo ser humano ha de ser protegida incluso cuando su titular no la valore, incluso si quisiera atentar contra ella, por el motivo que sea. La vida humana es un derecho irrenunciable, por lo que se proscribirá siempre el auxilio y la cooperación al suicidio en cualquier forma o grado, así como la mera tentativa de suicidio.

El homicidio por motivos compasivos, así como cualquier forma de eutanasia, en la medida en que, aun contando con su consentimiento expreso e inequívoco, se procure intencionalmente la muerte de otra persona, constituyen actos contrarios a la ética, a toda deontología sanitaria y al bien común, que deben permanecer proscritos y fuertemente sancionados por el ordenamiento jurídico.

Existe en nuestro ordenamiento jurídico el derecho a la vida; pero no existe el derecho a la muerte, en el sentido de que no existe el derecho a exigir que nadie acabe con la vida de otro. Nunca se deberá autorizar legalmente el homicidio con fines compasivos ni cualquier forma de auxilio o cooperación al suicidio de otra persona, aunque ésta lo haya solicitado o consentido.

6.-Desde Contigo Más, rechazamos cualquier forma de encarnizamiento o ensañamiento terapéutico, acción distanásica consistente en la aplicación, habitualmente por parte del personal sanitario, de medios terapéuticos o de soporte vital fútiles y desproporcionados a personas en situaciones de enfermedad terminal o irreversible, prolongando su vida física cuando ya no hay posibilidad de curación, ni de favorecer su bienestar.

7.- Por el contrario, defendemosque la dignidad personal del muriente exige de la sociedad y de las personas que lo atienden una conducta de respeto, de atención y acompañamiento integral del proceso de muerte, cuando ya no hay expectativa terapéutica alguna y hay un diagnóstico cierto de futilidad e irreversibilidad. Dejar morir, cuando ya no se puede curar, aliviando el dolor físico y el sufrimiento psicológico y /o moral del paciente no es eutanasia, es ortotanasia: Supone ofrecer a todas las personas igual acceso a recursos humanos y materiales como son las unidades de Cuidados Paliativos, para humanizar el proceso de muerte, respetando la dignidad y la libertad del muriente, ofreciéndole asistencia espiritual si lo desea y ayudándole a recibir conscientemente y a asumir la muerte como acontecimiento último de la vida.

Doctor harms a patient with cutting tube in the hospital

Conclusiones:

  • Toda vida humana es vida personal, y, por ello, posee una dignidad y un valor intrínsecos, que la hacen indisponible, en toda situación y condición.
  • La autonomía personal, limitada en situaciones de enfermedad o grave dependencia no implica el derecho al suicidio o el derecho a solicitar el acto eutanásico, que es un homicidio, conductas todas ellas contrarias a la ética, a la deontología sanitaria y al ordenamiento jurídico, que nunca deberán ser autorizadas legalmente.
  • Dejar morir, cuando ya no se puede curar, no es lo mismo que matar a un ser humano sufriente, aunque sea con la intención de erradicar su dolor y sufrimiento. Lo primero es un acto lícito, ético. Lo segundo, el acto eutanásico es gravemente inmoral y nunca debería ser autorizado legalmente.
  • Existe el derecho a la vida, pero no el derecho a la muerte. El Derecho debe promover una humanización del proceso de muerte, rechazando igualmente cualquier forma de obstinación terapéutica y de eutanasia, ofreciendo universalmente los cuidados paliativos como atención integral, física, psicológica y espiritual de la persona, en el final de la vida.
  • Debe respetarse la vida, como un derecho natural, fundamental, y debe respetarse la muerte, como un proceso de la vida que toda persona tiene el derecho a recibir conscientemente, limitando el dolor y el sufrimiento.

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