Se buscan personas de doctrina clara, juicio justo y designios firmes para quienes EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS.

Los españoles demandan de sus dirigentes ideas claras y sencillas, expuestas en lenguaje comprensible y fácilmente asimilable. También esperan de ellos rectitud de vida, diferenciación de sus intereses privados con los intereses públicos, diafanidad en su patrimonio y respeto para los oponentes. El error puede ser disculpado, la falta de honestidad o de integridad no.

Pero no vayamos a asustarnos ahora, porque políticos inmorales han existido siempre. Transgresiones de la ley también. La democracia tiene mecanismos de autocorrección. No falla, pues, la máquina. Fallan los maquinistas. Se degradan los principios morales, se incurre en falta de rigor y de exigencia, se pierde la responsabilidad, prolifera la corrupción…El diagnóstico está hecho: decadencia moral

Pero no todos los políticos son corruptos, ni todos los ciudadanos son honrados. Pero juntos deben reconstruir la fibra moral de la sociedad. La democracia se salva con compromisos éticos y cívicos de los dirigentes y de la sociedad civil.Y se pervierte cuando un político representa más a su jefe de partido que a los ciudadanos.

Nuestro querido Forges ironiza sobre como la clase política parece ser la principal interesada en mantener un comportamiento homogéneo en todos los que llegan a la política.

La política ha de ser actividad noble y necesaria al servicio de la justicia y de la paz social. No nos sirven políticos mesiánicos que regalan falsas ilusiones con tal de lograr el poder, sino aquellos que,siendo leales depositarios de una confianza colectiva, se manejan con responsabilidad y magnanimidad, como promotores del bien común y prestan más importancia y atención al ciudadano.

Por eso, los hombres públicos deben adoptar una noble y sacrificada actitud moral de subordinación al bien común por encima de ambiciones personales de poder.El político cuando llega a gobernante debe olvidar que es hombre de partido. No integra un comité político, sino el Gobierno de toda la nación.

En democracia, el gobernante no solo debe rendir cuentas a los ciudadanos, también a su conciencia. De ahí que resulta indispensable fijar como basamento de toda arquitectura política la moral y la honestidad de los hombres públicos, porque EL FIN NUNCA JUSTIFICARÁ LOS MEDIOS.

Raúl Mayoral Benito.
Vocal del Consejo Político.
Partido Contigo Más.

2 comments on “Se buscan personas de doctrina clara, juicio justo y designios firmes para quienes EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS.

  1. Verdaderamente puedo recordar muy poco los partidos y politicos que tengan una nocion y repuestas a las afecciones y de manda que exigue nuestra sociedad humana; la dignida,honestidad y la honradez son el pilar de la democracia, el cuan nos trae justicia y paz…. me sinpatiza este partido.. bravo… gracias a hugo Chávez frias por sus doctrina para ayudar a los prueblos y al mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *